lunes, 14 de julio de 2014

Paciente y médico: una relación de dos


La salud... qué importante es!! Entonces... ¿por qué a veces nos quedamos callados y dejamos que el médico tome las decisiones por nosotros?

Son muchas las voces que reclaman/reclamamos un papel más activo del paciente en su proceso. Yo mismo no me canso de decir que cada persona debería poder acceder a toda la información y tener el derecho a tomar sus decisiones sin ser ser juzgado por las mismas. Pero como ex-im-paciente también sé que no todo es tan fácil como a priori parece.

Pregunta a tu médico, no te quedes con dudas!! Pero... ¿y si no me veo con fuerzas de preguntar por miedo a la respuesta?, ¿y si no quiero preguntar determinadas cuestiones en frente de mi familiar?, ¿y si me da miedo la reacción del médico?, ¿y si pregunto una estupidez?, ¿y si...? 

Es muy fácil hablar cuando no lo has vivido desde dentro. La relación médico-paciente es más compleja de lo que parece pero, sin lugar a dudas, conseguir entablar una buena comunicación es uno de los grandes recursos con los que puedes contar.

A continuación, te propongo una serie de recomendaciones, confiando que se ajusten a tu situación y te sean útiles:

  1. La relación médico-paciente es responsabilidad de los dos. Cada médico y cada paciente es distinto por lo que debes de poner de tu parte para ganarte su confianza igual que él debe ganarse la tuya. No se trata de que seáis amigos sino que os entendáis y respetéis. 
  2. Es normal bloquearse en el tiempo de consulta. Poco tiempo y muchas emociones entran en juego. Anota todas tus preguntas y preocupaciones en un papel y ordenalas por orden de importancia. Quizás no tengas tiempo de resolver todas, pero sí las más prioritarias. 
  3. Confía en tu médico. Eso no significa ceder la responsabilidad y confiar a ciegas, pero sí que como profesional médico necesita cierto aval por tu parte para poder hacer su trabajo. Si algo no te cuadra, pregúntalo pero no cuestiones su profesionalidad. Su respuesta te ayudará a entender sus acciones. 
  4. Relación entre iguales. El médico ha estado tradicionalmente en un estatus elevado generando relaciones asimétricas entre pacientes y médicos. Eso se ha acabado!! Es una relación de tú a tú en el que tienes voz y voto. Cuesta entender que debajo de una bata blanca hay una persona normal, pero es así!! 
  5. Si no entiendes algo, no temas en preguntar!! Es habitual que los médicos usen terminología técnica. Ahí entra la habilidad de cada uno de explicar las cosas en un lenguaje comprensible. A veces el miedo a parecer ignorante en un tema hace que no preguntemos y es un gran error!
  6. Mentir por complacer. Con tal de que el médico no nos eche la bronca podemos llegar a decir que nos hemos tomado las pastillas que nos recetó. Sí, somos así, o mejor dicho, muchos somos así ;) Es un error que puede afectar a nuestra salud. Sé sincero porque sin datos reales no puede hacer su trabajo de forma adecuada. 
  7. Familiares en consulta: Es muy recomendable acudir acompañado a consulta porque 4 ojos ven más que 2!! Si sales de consulta sin recordar todo lo que ha dicho el médico, tranquilo, no estás perdiendo memoria. Es normal probablemente por el nivel de estrés que supone ese tiempo en consulta. Acudir con otra persona ayudará a recopilar más información y a una interpretación más objetiva. De igual forma, es un apoyo especialmente cuando recibimos malas noticias. Eso sí, ten la confianza de decirle que quieres entrar solo a hablar con el médico cuando así lo quieras. El acompañante debe ayudar, no ser una carga, por eso es tan importante elegir bien la persona que vaya contigo. 
  8. Errar es humano: El médico puede tener un mal día, una mala reacción o una contestación fuera de lugar en alguna ocasión. No pretendo excusar estas reacciones pero recuerda que todo erramos en alguna ocasión y muchos de ellos están viviendo situaciones complicadas en sus hospitales que hacen que, en ocasiones, puedan tener un gesto equivocado. Pero reitero que no hay que excusarlo y, en esa situación, deberías al menos recibir unas disculpas posteriormente.
  9. Si no te encuentras a gusto con tu médico porque no resuelve tus dudas o por una actitud negativa que tenga, recuerda que tienes derecho a cambiar de médico. He conocido a varios pacientes que han aguantado verdaderos suplicios cada vez que acudían a consulta. No tienes porqué hacerlo. Es poco habitual pero si sucede plantea un cambio de médico.
Paciente y médico: una relación de dos. ¿Es así? Sin duda pero entran en juego otras figuras que se debatirán en otras entradas. 

¿Algún otro consejo en la relación médico-paciente?

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